Instalaciones de 26.000 m², en un entorno natural dividido en diferentes parcelas de área de esparcimiento, sin estrés para los animales residentes, y con la seguridad y garantía que ofrece el estar total y absolutamente legalizada y cumplir con todos los requisitos que exige la ley para desarrollar la actividad. Vigilancia permanente, y atención veterinaria constante durante las 24 horas del día. La residencia canina y felina está compuesta por tres veterinarios, un biólogo y una persona de mantenimiento. |